Dento Shito Ryu

La historia de la línea Shito Ryu, creada por Mabuni Kenwa, la hemos continuado hasta nuestros días. Desde la estrecha relación inicial con Mabuni Ken-ei hasta el trabajo actual con el maestro Deogracias Medina, pasando por Nakahashi sensei, Mizuguchi sensei, Pedro Pinar sensei (fundador de Kyohan) y otros grandes maestros que han estado presente en nuestra larga trayectoria como escuela de Shito Ryu Tradicional.

¿Cómo es una práctica dirigida en Kyohan?

Jumbi undo: En esta primera parte se trata de un calentamiento general de nuestro cuerpo para prepararlo para la práctica que se avecina. Son ejercicios tradicionales enfocados a la práctica de karate.

Hojo undo: Es el gran olvidado en el karate actual. Son ejercicios muy específicos que realizamos con las herramientas okinawenses tradicionales de fortalecimiento. Su correcta ejecución y práctica continua es obligatorio para cualquier karateka que no busque solo las formas al aire. Disponemos de kongoken, chishi ishi, sashi ishi, makiwara, nigiri gami…

Kitae: La práctica continua con el endurecimiento de brazos (Kote kitae), abdomen (hara kitae) y piernas (ashi kitae) siempre adecuados al nivel del practicante. De esta forma no nos lesionamos y vamos progresando de manera paulatina en el endurecimiento de las partes que luego trabajaremos en las diferentes aplicaciones. Los alumnos más avanzados también trabajan otras partes como los dedos de manos y pies, muñecas, tibias…

Kumite: Kumite significa combate, pero no es pelear. A través de sus diferentes formas (kihon, ippon, nihon, sanbon, shiai, jiyu, yakusoku, bunkai…) trabajaremos todos los aspectos, aplicaciones, técnicas y estrategias que de una forma u otra nos encontramos en los katas.

Kata: Como nuestros maestros nos han enseñado el kata es una de las herramientas fundamentales de karate. Para nosotros Kata no es un ejercicio atlético o artístico sino un lienzo vivo donde podemos encontrar (si sabemos como mirar) todas las técnicas, aplicaciones y estrategias que hemos podido emplear en el anterior trabajo de kumite. No hay kata si antes no se estudia kumite.

Siempre trabajamos tratando de respetar el Karate que nuestros maestros nos han legado, sin olvidar que la mejor forma de honrarlos es profundizando y cuestionando continuamente todo lo enseñado para llegar a algo real, algo que sea nuestro de verdad.

Siempre trabajamos con una premisa: «No es un deporte, es un arte marcial».